El conejo a la pimienta es una forma diferente de comer carne. Normalmente, estamos acostumbrados a consumir pollo, ternera o cerdo, pero la verdad es que el conejo es una carne muy rica en proteínas, que aporta a nuestro cuerpo inifinidad de ventajas.
Hoy, además, prepararemos el conejo con una salsa de pimienta negra, llena de sabor y de contrastes con la carne. Sin duda, un plato riquísimo y muy completo para cualquier día de la semana.
Ingredientes para 4 Personas
El primer paso será preparar el sofrito, cubriendo el fondo de una olla con aceite y pochando ahí la cebolla, que previamente habremos pelado y picado en trozos lo más pequeños posible.
Mientras se pocha, pelamos los ajos y les damos un corte a la mitad. También pelamos y picamos el tomate y el pimiento verde.
Cuando la cebolla empiece a estar transparente añadimos estas tres verduras a la olla y dejamos que todo se poche bien. Salamos.
Mientras tanto, salpimentamos el pollo y lo sellamos en una sartén con un poco de aceite. Lo dejamos un par de minutos por cada lado y lo reservamos sobre un papel absorbente para que escurra el aceite sobrante.
En este tiempo el sofrito ya estará listo e incorporaremos a la olla una buena cucharada de harina o maizena.
Después de que se fría la harina, añadimos los trozos de conejo y dejamos que todo se rehogue un par de minutos.
Cuando asiente el guiso, incorporamos el vino tinto, el tomillo, el orégano y la pimienta. En cuanto a la pimienta, os recomiendo que echéis una poca molida y también unos cuantos granos enteros.
ubrimos los ingredientes del guiso con agua o caldo de verduras o de carne (si tenemos) y dejamos cocer a fuego lento unos 15 minutos.
Es importante ir vigilando la carne del conejo, ya que a cada uno le llevará un tiempo distinto terminar de cocinarse.
Para acompañar este conejo, podéis presentar una guarnición de verduras al vapor, por ejemplo, zanahoria, guisantes y champiñones, un puré de patatas o patatas fritas en dados grandes.
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